Basado en Nehemías 6:3, este mensaje enseña a proteger tu propósito de las distracciones que intentan detener tu progreso. Edificar tus "muros" espirituales requiere límites claros y gobierno propio para no descender a niveles que ya superaste. El llamado central es a no abandonar tu gran obra por reuniones o críticas que solo buscan robarte el enfoque y el tiempo.