Ser tocados no es lo mismo que ser habitados

¿Es posible sentir la presencia de Dios y seguir siendo el mismo? Ser tocado por Dios no es lo mismo que ser habitado por Él. A menudo nos conformamos con una "visita" de Dios —un momento de emoción, una sanidad física o un toque en una circunstancia específica—, pero ignoramos que el diseño original del Padre es establecer su residencia permanente en nosotros. A través de este mensaje, aprenderás que el toque de Dios puede cambiar tu situación, pero solo Su habitación puede transformar tu esencia.