Cómo llenar el vacío que nada puede llenar

Este mensaje nos recuerda que el vacío que sentimos no es una falta de éxito o de afecto, sino la voz de nuestro diseño eterno llamándonos a casa. Nada de este mundo puede llenar un espacio que fue creado exclusivamente a la medida de Dios; solo cuando permitimos que Su presencia nos habite, encontramos la verdadera plenitud que el alma tanto anhela.